sábado 19 de diciembre de 2009

Cosas #2

Ella me dejó,
para no volver,
dice.
La busco todavía,
la quiero todavía,
devuelta
en mi casa,
mi vida.
Los libros lloran
las letras que tú
ya no quieres escribir.
La fantasía de
una larga prosa,
de un gentil futuro,
de cualquier futuro,
se acabó.
Y a través de cada página
que te olvida,
y de cada recuerdo,
del que me acuerdo,
muere un árbol,
nace un niño,
hombres se saludan,
mujeres que se despiden.
Pues en todo
estás tú,
como nostálgica,
secreta y escondida.
Estás en ese árbol,
y en ese niño,
en el saludo,
y en mis despidos.
Tanto de mí,
que no conocerás.
Mi vejez,
que iba a ser contigo,
mi pasado,
del que me olvido,
y mi presente,
que muere a cada instante,
cuando apareces,
y cuando te pierdes.
No vuelvas por mí,
o mejor vuelve por mí,
lo que quieras hacer,
por mí.
Sé que tú,
como una flor
cuyo destino
está escrito,
no renegarás lo dicho.
Me dejaste,
no lo olvido,
pero sólo espero
que cuando te arrepientas,
y te arrepentirás,
no me lo digas.
Me destrozaría
tener que decirte
que el momento ya pasó,
que no me gustas.
Que me gustaste, sí,
pero que no me gustas.
Que me importaste, sí,
pero que no me importas,
y que ándate,
no vuelvas más.
Hoy te extraño,
sí, te extraño,
pero no esperes que
este imbécil que te ama,
algún día
te vuelva a extrañar.

0 día(s) para el fin del mundo: