Tiempo sin ti. Tiempo contigo.
Que este barniz opaco no roce tus ojos,
que retornen salvos tus barcos a puerto,
que por horas te esperen los besos,
que rían tristes los presos,
y que al morir por última vez
tú me esperes en vela.
Que el calor de tu cuerpo no congele mi espíritu,
que el sol de invierno nos vele el recuerdo,
que el amargo clamor del tiempo perdido
se pierda a su vez en el mar del olvido.
Volveremos entonces a vernos las caras,
volveremos entonces a abandonar lo encontrado.
Te salvaré tantas veces del triste silencio,
que la tinta en el tintero escribirá sola tus versos.
Así, solos bajo el farol de la esquina,
acaso decidirás huir de nuevo
para perderte en los eternos pasillos
del "te quise, pero no te quiero".
Y entonces, una vez más, volveré a encontrarte,
y nos besaremos en la orilla,
y nos daremos la mano,
y nos diremos te quiero.
y sabré que me amas
y sabrás que te amo...
que te amo.
